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El caserío es la casa tradicional de estos valles de Baztán, Bidasoa y Malerreka. El caserío de esta zona de la montaña navarra responde a unos rasgos comunes y fácilmente identificativos. El caserío es un edificio aislado, con base rectangular, de piedra aunque casi siempre encalado en blanco, cubierta a dos aguas con poca pendiente y aleros volados sobre la fachada. |
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Inicialmente es fácil que la construcción fuera toda de madera. La estructura pasó a ser de piedra, probablemente, a causa de los incendios, aun cuando en muchos casos se han conservado en las partes altas fachadas de madera, muy características de esta arquitectura. La fachada, casi siempre orientada al sur o al este, tiene como característica más habitual un gran portalón y grandes huecos de ventana. Por el contrario la parte trasera casi siempre era ciega, aun cuando en la actualidad se han abierto ventanas. Grandes balcones de madera en el primer piso es otra de las características más sobresalientes de esta construcción tradicional. |
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