| LA CAZA DE LA PALOMA
Si recorriendo estos paisajes montañosos de pronto se divisa una construcción extraña en 1o alto de un árbol con forma de torreta y una pequeña plataforma, se trata de una palomera. Son puestos estratégicos para la caza de palomas aprovechando que éstas atraviesan los Pirineos en dirección hacia el sur utilizando los pasos de menor altura. Las palomeras de Etxalar son las más conocidas y las de mayor tradición entre los aficionados a este deporte y están instaladas saliendo de la villa en dirección a Francia, en la muga de Etxalar con la localidad vasco-francesa de Sara. |
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A pesar del uso habitual de la escopeta, en Etxalar se mantiene el procedimiento clásico de las redes, del que se conoce su existencia desde el siglo XV y que no está permitido en el resto del país. Mediante puestos elevados y con paletas o trapos se intenta dirigir a las palomas hacia las redes. Cuando las bandadas descienden y caen en las mallas las piezas que se escapan son abatidas con escopetas. El período de caza comienza el uno de octubre y finaliza a finales de noviembre, siendo, habitualmente, la segunda quincena de octubre la época más intensa de capturas. |
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