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Vía Verde del Bidasoa
Atención: la vía está en obras y todavía hay que cruzar la carretera general entre Lesaka y Bera. Desaconsejado con niños por el momento.
Para ver el recorrido completo haga click en este documento.

El Consorcio Turístico de Bertiz, órgano gestor de la Vía Verde del Bidasoa, quiere impulsar participación de los usuarios de la vía verde, tanto de los vecinos como de los usuarios. Para ello, ha puesto en marcha un blog en el que se pueden dejar comentarios y experiencias.
El logotipo de la Vía Verde del Bidasoa
El logotipo de la Vía Verde del Bidasoa

LA VIA VERDE DEL BIDASOA EN 2011
ESTUDIO REALIZADO EN 2011: Frecuentación y valoración de la vía verde del Bidasoa. Incluye impacto económico.
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HISTORIA: el tren y Vía Verde del Bidasoa
El ferrocarril del Bidasoa, más conocido como “Tren Txikito”, nació en 1.898 como tren minero entre Irún y Endarlaza. En sus inicios transportaba mayoritariamente minerales, aunque posteriormente las mercancías fueron muchas y variadas: madera, carbón, hierro, incluso ganado. En 1.916 la línea se amplio hasta Elizondo y se abrió el servicio al público, convirtiéndose en un tren de pasajeros que unía Irún y Elizondo. Este acontecimiento supuso un gran cambio en la vida de los vecinos de la zona de “Baztán Bidasoa” por donde circulaba el tren.
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Su recorrido transcurría principalmente por la margen izquierda del Bidasoa y tenía una longitud de 51,5 km. Disponía de ocho túneles, varios puentes de hierro y de las siguientes estaciones y apeaderos: Irún-frontera, Irún-Bidasoa, Arteaga, Behobia, San Miguel, Endarlaza, Zalain, Alkaiaga, Bera, Etxalar-Lesaka, Igantzi-Arantza, Espelosín, Sunbilla, Santesteban-Elgorriaga, Legasa, Narbarte, Erreparazea, Oronoz-Mugairi, Arraioz, molino de Irurita, Irurita-Lekaroz, Colegio de Lekaroz y Elizondo. Se componía de cuatro locomotoras grandes y tres pequeñas. Los vagones eran de todas las categorías y los de mercancía podían llevar cargas de hasta veinte toneladas. En su conjunto, en 1.936 disponía de 109 vagones. Los años de la posguerra fueron muy duros, tanto para aprovisionarse de combustible como por la rentabilidad. En 1.953 una gran inundación destrozó un tramo de 400 metros, lo que supuso un gran trabajo de reparación. El 31 de diciembre de 1.956 realizó su último viaje.
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