
Merendero de Sunbilla
Saliendo de Oronoz-Mugaire en dirección hacia Sunbilla por la carretera nacional
NA-121-A Pamplona-Irún, en el margen izquierda
de la carretera junto al río, se han instalado unas mesas de piedra para que
el viajero pueda descansar.
El entorno está bien cuidado, hay césped y árboles que aseguran una buena
sombra. Cuenta con 2 mesas de piedra con asientos, fuentes, barbacoa y contenedores.
Dispone de aparcamiento.
Reserva Natural de San Juan
Xar 
Siguiendo por la carretera nacional NA-121-A desde la carretera local que
une las localidades de Igantzi y Arantza se accede a la Reserva Natural de
San Juan Xar.
Esta es una zona rica en carpes, fresnos, robles, tilos y avellanos. En el
entorno de esta reserva nos encontramos con pequeñas cavidades en la superficie
del suelo separadas por cortantes aristas de gran interés geomorfológico y
biológico. Una pequeña extensión de estas ha sido declarada Reserva Natural.
Enclavada en la reserva se encuentra la Ermita de San Juan Bautista, cuyo
interior es una cueva natural que contiene una imagen de San Juan Xar, de
gran devoción en la comarca. Al agua que mana de este punto la creencia popular
le atribuye poderes curativos.
Pero sobre todo esta reserva da protección al carpe (carpinus betelus) árbol
que encuentra aquí su límite meridional y el único lugar de la península donde
crece de forma natural.
Mirador Repetidor de Igantzi
De
no subir a alguna cima montañosa es difícil contemplar los emplazamientos
de las Cinco Villas a los lados del Bidasoa.
Este es el caso del monte Frain, al que se asciende por la carretera asfaltada
del cementerio desde lo alto de Igantzi.
Arriba hay un repetidor y una gran cruz, desde donde se divisa Igantzi a los
pies, detrás Arantza en una cubeta rodeada de montañas, lo mismo que Lesaka,
con las peñas de Aia, como telón, las casas de Ibardin y el monte Larun, y
por último la línea del Bidasoa y Etxalar, en la lejanía, también rodeada
de montañas.
Embalse de
Domiko
Saliendo de Igantzi en dirección hacia el norte se llega al pueblo más urbano
de esta comarca Lesaka. En esta localidad nació la mítica figura del Olentzero
navideño. Lesaka hay que visistarla "callejeando" para ir descubriendo los
contrastes y encantos de este pueblo, pero además en la zona oeste de esta
localidad, próximo a la muga con Guipúzcoa se localiza el Embalse de
Domiko. Para acceder al lugar hemos de tomar la carretera Lesaka-Oiartzun
y desde aquí girar a la izquierda a 2 km. del alto de Agina, donde tomaremos
una pista. El embalse está situado en la única zona granítica de Navarra,
sobre la regata Endara y próximo al pantano de San Antón.
Este presioso lugar permite realizar actividades de senderismo y cicloturismo.
Estelas de Etxalar
Siguiendo
la carretera comarcal hacia el norte, en la otra orilla del río Bidasoa está
la localidad de Etxalar.
Un paseo por los alrededores de esta villa mostrará el privilegiado paisaje
que posee y la gran variedad de su caserío.
En el exterior de la Iglesia parroquial de la Asunción, en la misma entrada,
se puede contemplar los restos del antiguo cementerio, un museo al aire libre
de estelas discoideas, labradas a partir del siglo XVI para presidir las tumbas
de los difuntos.
La estela discoidea es un monumento funerario de piedra formado por un disco
y un pie más o menos trapezoidal que, clavado sobre la tumba, se erigía en
recuerdo de un difunto.
Palomeras de Etxalar
Pero lo más popular de Etxalar son sus palomeras que atraen todos los años,
durante la época de la caza, a numerosos aficionados a este deporte para disfrutar
de la pasa de la paloma. Desde la carretera local de Etxalar a Francia, por
el Paso de Lizarrieta, a 8 km. de distancia de Etxalar y desde el alto caminando
tan sólo 5 minutos se accede a los puestos estratégicos de caza de palomas
con red.
Allá por octubre, cuando las palomas "pasan"
hacia el sur, la atención de muchos aficionados a la cultura cinegética mira
a los montes de Etxalar donde, con la ayuda de unas paletas que simulan aves
de presa, los vecinos capturan bandadas de palomas que caen en las redes.
Es una forma muy antigua de caza, su existencia se remonta hasta el siglo
XV, con la que la imaginación del hombre supo vencer la ausencia de armas
hoy en vigor.
Esta forma de caza exige la colaboración de mucha gente de ambos lados de
la frontera, así esta hermandad queda patentizada en la gran fiesta que se
organiza en el tercer domingo de octubre denominada "Día de la Paloma".
Itzea
Saliendo
de Etxalar y siguiendo la carretera comarcal hacia el norte llegamos a la
última localidad de las Cinco Villas y la mayor en número de habitantes.
Su situación geográfica, lindante con Guipúzcoa y Francia, ha influido decisivamente
en la personalidad de este pueblo por el cual merece la pena darse un paseo.
En el Barrio de Itzea nos encontramos con "Itzea" caserón propiedad de la
familia Baroja. En 1912 lo adquirió el escritor Pío Baroja, y en él trabajó
en muchas de sus obras. En la actualidad es ocupado periodicamente por su
sobrino, el antropólogo y académico Julio Caro Baroja.
La casa es visitada esporádicamente por lectores y curiosos que quieren ver
las estancias de esta ilustre familia y, especialmente la importante biblioteca
que en tiempos del escritor sumaba alrededor de 8.000 libros que hoy, gracias
a la labor de sus sobrinos, se ha multiplicado por cuatro.